Emilio es dado de alta. Fabio se hace cargo de él pero es su sobrino quien lo lleva a la casa de su tío. Emilio está muy enamorado y Fabio está feliz de que su plan de tener controlado a Emilio haya salido bien. Christian es muy tierno. Emilio lo besa en la mejilla. Christian siente la mirada de su tío, sabe lo que quiere que haga y lo besa ardiente. Sabe que su tío tiene cámaras en su toda la casa y lo graba todo pero no se atreve a contradecirlo. Emilio cae fácil pero es un cervatillo asustado. Emilio se derrite en los brazos de Christian . Le gusta mucho ese hombre. es alguien especial y cuando lo ve se pone nervioso. Su cuerpo explota. El deseo es mucho. A Christian le gusta verlo temblar. Christian le besa en el cuello:
--yo sé que te gusta estar conmigo... te gusta...
--sé suave.. --le pide Emilio.
Christian le hace el amor con una delicada pasión. Ni el mismo Christian sabía que era capaz de estar a alguien de esa manera. Los dos se quedan desnudos abrazados en la cama. Christian está feliz. Emilio siente que ahora sí pierde su virginidad y como soñó. Es el momento más especial de su vida.
--ha sido mágico, nunca sentí algo así por alguien…–dice Emilio hechizado.
Christian nunca se sintió tan importante para alguien y le gusta y le duele que sea un engaño. Emilio mira a Christian. Es tan guapo. Le gusta su cuerpo. Le gusta hacer el amor en una cama. Mirando a su amante a los ojos, disfrutando de la visión. Siente algo fuerte hacia Christian.
--me gusta estar así contigo... --le dice Emilio.
A Emilio le gusta estar con él. Mira a Christian .
Emilio disfruta viéndolo desnudo, viéndolo vestirse.
Christian le guiña el ojo y Emilio se estremece.
Christian es guapísimo. Ese bulto de los genitales que se le hace cuando lleva jeans le enloquece. Eso le da ánimos para decirle:
--me gustaría que entre tú y yo pasaran cosas...
–¿cómo qué?
Emilio se pone nervioso:
--¡¡tú sabes... lo de ahora…¡
Christian lo mira pícaro:
--asi que te gustó.
--sí y me gustaría repetirlo, siempre que quieras.
--te lo prometo... Cuando pueda vendré a verte.
--te esperaré.
Emilio lo mira con mucha ternura.
–¿te puedo pedir algo? --tímido.
--si... a mi me puedes pedir lo que quieras.--muy cariñoso.
--dame un beso.
Christian le sonríe seductor, contento. Le acaricia la cabeza. Acerca sus labios a los de Emilio. Los roza, luego los devora. Emilio siente ese beso muy adentro y a Christian le emociona su entrega.
Christian se sienta un poco sobre la cama de Emilio. Le acaricia la cabeza con ternura.
–¿quieres que lo intentemos?
Emilio lo mira, es tan guapo. Es el hombre de sus sueños. --daría mi vida por ti, te amo.
Christian se siente muy halagado por sus palabras.
Los amantes se vuelven a sonreír y se besan apasionadamente...
Meses después…
Aunque no hablan de amor, no les falta sexo, Christian y Emilio pasan mucho rato juntos. Emilio apoya su cabeza en el pecho de Christian . Leopoldo le acaricia la cabeza. Emilio siempre quiso estar así en brazos de hombre. Siente deseo y proteccion.
--me gustaría congelar este momento. No me gustaría irme de tus brazos.
Christian es cálido y dulce:
--¿y quien te está echando?
Emilio mira a Christian con deseo. Emilio lo mira fascinado.
--Te amo.
Christian siente culpa.
--¿te molesta que te diga que te amo?
Christian lo besa y lo acaricia dulcemente. No quiere que estén desocupados para no tener que hablar, Emilio no tarda en quedarse dormido en brazos de Christian . Éste lo mira un buen rato. Le gusta tener a alguien que lo ama de una manera tan incondicional. Lo besa dulcemente. Cuando Emilio despierta se encuentra a su lado una llave. Él y Christian no se han atrevido a hablar de la habitación secreta de Fabio. Es su despacho. Sólo Fabio puede entrar. Christian sospecha que Emilio sabe algo de Fabio y confía en que el chico tenga el valor que él no ha tenido y logre su libertad. Emilio tiene miedo pero sabe que si su amado le ha dado la llave es por algo y quiere hacerlo por él. Emilio en calzoncillos. Entra en el despacho. Se ha disparado una alarma silenciosa pero mientras enciende el ordenador ve los cajones llenos de fotos de Fabio abusando de niños. Lleva como más de 20 años haciéndolo. Llama corriendo a la policía y mira el ordenador. Llora al ver la primera vez de un asustado Christian con 12 años a quien su tío desvirgó con brutalidad. No puede ver más porque recibe un disparo mortal en la cabeza. Ha sido Fabio. Trata de salvar su tesoro pero llega la policía. Christian está en una esquina y disfruta viendo salir a su tío detenido pero se muere de dolor cuando sacan el cadáver de Emilio. Emilio ha dado la vida por la libertad de Christian y de tantos niños y jóvenes.
Mientras, Manuela de parto, con ella está su hija. Están en la sala de parto. Llora cuando el doctor le pone en brazos a su hijo recién nacido. Manuela besa a su hijo. Comparta su alegría con sus dos hijos mayores. Lucía y Nemesio están felices con su pequeño hermano. Lucia y Nemesio besan a su madre. Manuela está feliz con sus tres hijos.
--¿y no vas a buscar al padre? --Lucia.
Manuela siente un gran dolor al pensar en Leopoldo:
--No, él nunca sabrá que ha tenido un hijo.
--Pero es cruel. Será su único hijo... --Lucia.
--¡¿¿qué quieres que venga aquí con papá?¡ -- protesta Neme con rencor.
Manuela no puede evitar que se le escape alguna lágrima. Manuela cierra su corazón y disfruta de su papel de madre. Los chicos están encantados con su hermano.
Sin imaginar que ha sido padre el guapisimo negro maneja un lujoso auto que le ha regalado su esposo. Enrique está a su lado orgulloso de su trofeo. Ese negro lo ha vuelto loco. Sin querer encuentra unos papeles escondidos en el auto. Enrique se pone loco. Ahora que le ha cedido todos sus bienes. Ahora que tiene sus papeles en regla el negro le ha puesto la demanda de divorcio. Enrique se tira sobre él y el negro pierde el control del auto y chocan contra un camión y el auto explota.
1 mes después se produce el bautizo del pequeño Lucas.
La feliz madre lleva feliz a su bebito y está rodeada de sus dos hijos mayores. Lucia ha invitado a su ex que ha viajado sin dudarlo. Rocío se acerca a ella. Las dos se miran de una manera especial. Aunque no están juntas la suya no es una historia que haya acabado y las dos saben que ese es un buen día para unirse de nuevo.
–¿ha venido contigo?
Rocío hace que sí. Las dos se miran con complicidad.
Lucía y Nemesio acercan a su hermanito a la pila bautismal en presencia de su madre.
Y aparece Alejandro. Los dos ex amantes se miran con emoción. Rocío les une las manos:
--ustedes se aman, ya olviden las tonterías... ¡¡solo importa el amor¡
Nemesio y Alejandro no saben qué decirse pero no se sueltan de las manos y mientras el sacerdote bautiza al pequeño se acarician las manos y se susurran.
–te amo, perdoname.
–no, perdóname tú. Te amo –dice Nemesio.
Los dos están muy emocionados. Y son los primeros en salir para besarse con toda la pasión que han estado reprimiendo.
Rocío se acerca a Lucia, La abraza y Lucia la besa. Ha sido su amor más bonito.
Manuela sale con su bebé en brazos y resopla resignada. Almenos tiene ese bebé que es su gran alegría. Se va porque no soporta ver a sus hijos besándose con sus parejas.
Nemesio y Alejandro se toman de las manos y corren al motel más cercano para dar rienda suelta a su amor y pasión. Ambos dejan el pasado atrás decididos a comenzar una vida juntos en ese país y ahora sí juran no separarse jamás.
Fin.


















































