Nemesio está triste. Pensó que su venganza había quedado truncado pero sin pensarlo mucho la ha bordado. Le duele mucho haberlo lastimado. Su ojos se le llena de lágrimas.
--es lo mejor, es lo mejor.
Nemesio no ha podido evitar descubrir sus sentimientos hacia Alejandro pero como está convencido que se va a burlar de él le ha dado la estocada final con la que ha borrado la declaración de amor. Cree que ha herido a Alejandro en su orgullo, no imagina que lo ha matado por dentro. No imagina que Alejandro se siente tan vacío como él. Christian ha gozado en los brazos de Nemesio y le duele haber sido utilizado.
--¡¡te vas¡¡ --dice furioso.
-- si claro... ya no te necesito --dice Nemesio con frialdad.
Christian mira a Nemesio herido:
--¿porqué todo esto?
--Por él, porque no me amó como yo
--pero ahora es distinto.
--Si claro... queremos lo que no tenemos pero ya el capricho se le pasó. Ahora almenos. No importa.
Nemesio se va, Christian no sabe qué pensar.
Alejandro ha sufrido un fuerte golpe al descubrir que Nemesio está en brazos de Christian.
–!¿pero que les da? ¿Es que este tipo no se vacía nunca?!
Le duele que después de estar con él haya corrido en brazos de otro hombre.
--¿yo lo convertí en eso?
Mira la nota que le dejó:
--¡¡mentiroso¡
La rompe. Se viste a toda prisa. Se va de casa de Lucía. Ya no le interesa saber de él.
--¡¡Nemesio murió para mi¡ ¡¡murió esta noche¡
Alejandro está muy dolido. Piensa en el impacto que sufrió cuando lo volvió a ver después de haberlo rechazado dos años antes, lo guapo que estaba. Vibra recordando la felicidad que sintió en sus brazos. Golpea el volante de su auto con rabia.
--¡¡ya me di el gusto, ahora ha olvidarlo¡ ¡¡él hizo su vida pues yo también¡¡
Alejandro está muy dolido. Algo se le ha roto por dentro. Comprende el dolor que debió sentir Nemesio cuando lo lastimó tiempo atrás. Tiene ganas de llorar pero no lo hace:
--¡¡me lo merezco, me lo merezco¡
Siente mucho dolor, mucha rabia. Bronca. Con Nemesio, con él por no haber sabido ver en Nemesio que era el hombre que podía haberlo hecho feliz.
Emilio frecuenta un lavabo público para vérsela a los guapos. Se sorprende al ver entrar a un hombre de más de 40 años con dos niños de 12. Es Fabio. Le sorprende la situación pero el culo de ese macho le gusta mucho y va detrás. No imagina que ese es el hombre que abusó de él luego de su primera vez. A Emilio le sorprende ver que los tres están encerrados en el wáter y como no tiene techo se sube y ve como el hombre da dinero a esos dos niños para que se la mamen mientras él lo graba todo por celular. Emilio está en shock. Por un lado le parece asqueroso lo que ve pero la verga de ese hombre le pone muy cachondo y le gustaría estar en lugar de esos niños. Jadea. Fabio se da cuenta y grita. Los niños huyen. Fabio le da una paliza a Emilio. Lo insulta. Tampoco lo reconoce. Hace que se arrodille y lo ahoga con su verga. Luego lo empuja contra el wáter. Le arranca la ropa y sin usar condón lo penetra de forma violenta. Emilio por un lado está excitado pero del otro asustado y siente mucho dolor. Fabio no hace más que insultarlo mientras le destroza el culo. El hombre se abrocha los pantalones satisfecho. Emilio no puede levantarse. Fabio agarra la ropa del chico y hace unos foto de su documentación:
–te estaré vigilando, pedazo de puta. Si te callas tu boca de puta te daré esto siempre que quieras, puta asquerosa.
Emilio lo mira llorando y Fabio le escupe en la cara.
–que asco me das puta.
Y riéndose se le mea en la cara. Al rato, el chico sale conmocionado. Alejandro maneja mientras llora. Emilio cruza sin mirar y Alejandro lo atropella.
Alejandro se lleva las manos a la cabeza maldiciendo su suerte. Definitivamente ese no es su día. Por dentro siente que Nemesio es el culpable de todo. Nemesio está en el aeropuerto. Muy triste abandona el país. A punto de embarcar siente una gran angustia. Algo que le oprime el pecho. Es como si presintiera que su amado está en peligro. Por un segundo tiene tentación de volver atrás pero no lo hace. Con un gran dolor entra en el avión.
Por su lado, Manuela está conmocionada al descubrir que está embarazada. Con años sin hacer el amor con su marido y con casi 50 años es algo que no imaginó. Un hombre joven ha entrado en su vida de la nada y ha vuelto a nacer en sus brazos. Ahora es un sueño saber que espera un hijo de ese hombre. Llega feliz al lugar donde se encuentran y se queda en shock al verlo haciendo el amor con su marido. Manuela se queda en shock al ver a su marido homófobo y racista siendo penetrado por un negro. Y es que encima ese negro es el padre de su hijo. El negro no para. Enrique disfruta viendo a esposa humillada y mientras el negro se lo coge jadea:
–¿Con lo fea y vieja que eres cómo crees que tremendo macho iba a querer contigo? Yo le pagué y tú le creíste por bruta. Todos tus encuentros con mi negrito han sido grabado. Ahí tienes la sentencia. El juez me dió el divorcio por adulterio. Soy un hombre libre y me voy a casar con mi negro y tú has quedado como una puta desesperada y sin nada y ahora vete que no quiero volver a ver tu fea cara.
Enrique se ríe. No sé da cuenta que el negro sólo se quiere casar por los papeles y que prefiere a Enrique pues es el que tiene el dinero.
Aunque con vergüenza, con miedo de lo que pueda encontrarse, Manuela se refugia en casa de su hija. Lucía se sorprende al ver a su madre por primera vez en su casa. Con una maleta. LLorando. Manuela abraza a su hija.
--Sé que me he portado mal contigo pero no sabía donde ir.
Lucía trata a su madre con todo el cariño que no ha recibido de ella en los últimos dos años.
--ven pasa.
Manuela está muy nerviosa.
--No te quiero molestar.
--Estoy sola... No te preocupes.
--¿y tu hermano?
--No está.
--¿salió a estas horas?
--No, es eso.
--Vive contigo ¿no?
--si pero de repente si fue sin ni despedirse.
--como que tu hermano se ha ido.
--¿donde?
--No sé... Supongo que debió pasar algo con su novio y decidió separarse.
Con dolor, con rabia Manuela dice:
--¡¡es que cuando las cosas se hacen mal no se puede ser feliz.¡
--mamá no me apetece discutir contigo mi estilo de vida en mi propia casa. No creo que hayas venido por eso.
Manuela está deshecha. Recuerda a sus hijos, la angustia que los dos sufrieron cuando le confesaron un secreto. Un secreto que Manuela considera terrible como el que ella ahora tiene.
--es que no sé cómo decirte esto.
–¿Pasa algo? No me asustes.
--Tu papá tiene un amante.
Lucía se le rie:
--¡mamá, si llevas años con lo mismo¡¡ ¡¡tú siempre decías que te engañaba con las sirvientas¡¡
--Eso no era cierto, me dejé llevar por los celos y malinterpreté las cosas... O no sé... no importa --nerviosa.
--¿y ahora sí estás segura que papá tiene una amante?
Manuela se seca las lágrimas.
--No me has entendido hija... he dicho un amante... tu padre es gay…
Lucía ríe como loca.
--¿¿¡que broma es esta?¡
--¡¡no es una broma... lo vi cogiendo con un negro y lo peor es que me tendió una trampa para divorciarse de mi. Él se va a casar con ese negro y yo espero un hijo de ese negro.
Manuela no deja de llorar. Lucía se ha quedado en shock.

















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