Nemesio y Alejandro han hecho el amor. Los dos están muy contentos. Han disfrutado mucho el uno de la compañía del otro. Del cuerpo del otro. Nemesio no sabe cómo afrontar a Alejandro. Ha perdido. Su venganza ya fue. Le ha gustado pero se siente un perdedor. No puede evitar sentirse mal. Tiene miedo al rechazo. No está dispuesto a volver a pasar por lo mismo que dos años atrás. No imagina que Alejandro ha cambiado por él. Alejandro se siente la pareja de Nemesio. No dice nada. Cree que todo está dicho ya, lo da por hecho. Se queda dormido tranquilamente. Nemesio se levanta de la cama sigilosamente. Se viste con cuidado de no despertar a Alejandro. Lo mira.
--ha sido hermoso volver a amarte.
Sus ojos se llena de lágrimas:
--pero perdí. Te quería hacer pagar por rechazarme y justo cuando lo estaba logrando... mi debilidad lo pudre todo...
Alejandro duerme tranquilamente sin sospechar que Nemesio se va a alejar de él porque está seguro que ahora que logró lo que buscaba: sexo no querrá saber nada de él.
--Alejandro es un vencedor.
Lo mira con amor. Desea acariciarlo, besarlo pero no lo hace para no despertarlo.
--Te di el gusto de saber que como siempre puedes hacer lo que quieras con mi vida pero no me quedaré para ver como me humillas.
Nemesio agarra lo más necesario. Lo pone en una bolsa de deporte. Mira a Alejandro con amor, piensa en todo lo que han vivido juntos. Por la ternura con la que lo ha tratado tiene tentaciones de quedarse a su lado pero aunque lo ama no confía en él. Se seca las lágrimas. Le escribe una nota que deja en la mesita. Mira a Alejandro con tristeza.
--te amo y siempre te amaré... fuiste mi primer hombre y eso nunca lo podré olvidar.
Se va con mucha tristeza. No mira atrás porque no está seguro de poder dejarlo si mira atrás. Deja una nota para su hermana y se va triste dejando a su amado desnudo en la cama. Dormido.
Alejandro despierta solo en la cama de Neme. Lo busca con la mano.
–¿Neme?
Se levanta totalmente desnudo. Lo llama.
--No puede haberme dejado solo.
Regresa a la habitación. Ve a los pies de la cama una ropa. Sonríe.
--me la preparó para mí.
Le gusta que se haya acordado.
--bien pudo hacer que volviera a pasar la vergüenza de verme desnudo.
Alejandro está seguro que Nemesio lo ama y que tienen una relación. Le gusta que se preocupen por él, que lo cuiden. Ve la carta.
--seguro que es una carta de amor --dice sonriendo.
Es una carta de despedida. A Alejandro los ojos se le llenan de lágrimas, se le parte el corazón: "te burlaste de mí otra vez... me voy... no quiero que me tengas que volver a echar... te amaré siempre..."
Alejandro siente un gran dolor:
--yo también te amo...
Se hunde. No piensa dejar las cosas así.
--¡¡tiene que volver...¡
Sabe que vive con su hermana
--¡¡no me pienso ir hasta que ella llegue¡
Por otro lado a Christian le sorprende la visita de Neme, llega con una bolsa.
--¿tú?
--¿Te puedo pedir un favor?
Christian no se puede resistir a la cara de ángel de Neme, a sus intensos ojos azules. Neme se da cuenta que Christian está excitado.
--quiero desaparecer y necesito un sitio dónde esconderme...
--¿aquí?
Nemesio se muestra muy coqueto:
–¿verdad que no me delatarás ante Alejandro?
Christian se pone muy nervioso:
--él y yo somos muy amigos.
--sí pero tú te portaste muy cariñoso con él aquel día que os vi juntos después de mi estreno y yo me enojé. Alejandro me gritó pero tú me apoyaste. Sentí que te gusté, que querías hacer el amor conmigo.
Christian está temblando:
--cualquiera estaría feliz de hacer el amor contigo pero quiero mucho a Ale y...
Nemesio lo calla con un beso y Christian no lo puede rechazar. El coito es al momento. Son dos bestias salvajes. Christian siempre le ha tenido ganas de Nemesio y aunque le duele que Alejandro pueda dejar de buscarlo por eso no lo ha podido rechazar. Está feliz en sus brazos. Nemesio está enfadado consigo mismo por haber dejado que Alejandro se saliera con la suya pero antes de irse de la ciudad se le ha ocurrido lastimarlo. Alejandro no tarda en llamar a su amigo. Christian está demasiado contento como para tomar la llamada. A Nemesio le excita pensar que mientras Alejandro necesita a su amigo está con él. Acostarse con su amante oficial es una nueva derrota para él. Ya que se ha visto descubierto ante Alejandro sabe que a éste le va a doler mucho enterarse que se ha acostado con su gran amigo. Sabe que será un golpe duro para Alejandro y eso lo consuela. No se siente tan perdedor. Christian y Nemesio están desnudos en la cama. Christian se siente culpable.
--Alejandro me va a matar.
Nemesio lo abraza:
--tranquilo, no se enterará.
--Eso espero.
Alejandro sigue llamando.
--¿no tomas el teléfono?
--no digas nada.
Christian contesta.
--¡por fin...¡ ¿¿qué hacías? Necesito verte.
Nemesio es lo que esperabas. Le quita el teléfono a Christian.
--¡¡tu amigo se está acostando conmigo... déjanos en paz¡
Y le cuelga. Nemesio sonríe. Está dolido porque cree que Alejandro no lo ama y ha sido su venganza final. Christian siente rabia hacia sí mismo por haberse dejado utilizar. Alejandro se ha quedado en shock.











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