Alejandro llega a su casa. Es de noche. Se siente avergonzado por lo que ha pasado con Nemesio. Piensa en la apuesta de Rocío.
--¡¡No, ella no puede saberlo¡
No imagina que está lo está esperando en el portal y al verlo llegar sabe que ha triunfado.
--¿¿qué es lo que no puedo saber? --pregunta ella divertida.
Alejandro la mira nervioso.
--No nada.
Rocío le agarra la mano herida por sus mordiscos.:
--¡sí que eres bruto al masturbarte¡ --le dice divertida.
Alejandro se aparta de ella.
--¡no tengo ganas de tus tonterías¡
Rocío todo se lo toma a risa.
--No hay duda que hoy no has mojado y mucho menos con el niñito que te mueve el tapete.
Alejandro abre la puerta del edificio.
--estoy muy cansado, quiero dormir.
Ella le pega un pellizco en el trasero:
--¡pero tienes una deuda conmigo¡
Alejandro la mira cansado:
--¿ahora?
--si te traje unos vestidos muy bonitos, vas a arrasar.
Rocio se ríe y Alejandro se deja llevar
Alejandro está vestido de mujer. Rocío se ha vestido de hombre.
--esto es ridículo..
--No digas tonterías, estás muy guapa. Parecemos una pareja de novios.
Alejandro mira para todos los lados:
--espero que nadie me reconozca..
--dirán que eres muy guapa, Alejandrita...
Rocío se ríe, Alejandro acaba contagiándose de la locura de su amiga. Rocío le aprieta bien el culo a su amigo.
--que polvo te echaría esta noche.
Alejandro lo mira regañón:
--¡¡no me gustan las mujeres¡
--ni a mi los hombres, esta noche nos cambiamos los papeles¡
Rocio tiene la fantasía de acostarse con su amigo vestido él de mujer y ella de hombre. Rocío está muy excitada Desea cumplir esa fantasía sexual que tiene desde niña. Aprieta bien su cuerpo con el de Alejandro. Desea besarlo.
--Rocio, no me gustan las mujeres. Esto no tiene gracia.
Ella lo va besando, le acaricia el rostro:
--cierra los ojos. Piensa que soy el chico que más te gusta en el mundo.
Alejandro cierra los ojos. Piensa en Nemesio. Se pone como una bestia. Rocío le para los pies.
--No, así no. Tú ahora eres la mujer deja que yo te domine...
Alejandro se deja llevar. Ella lo mete en la cama.
--estás tan guapa.
Lo besa. Acaricia el cuerpo de él con la ropa. Colocado sobre él, sin ver el cuerpo desnudo de él. Se hace a la idea que está con una mujer pero Alejandro está demasiado excitado. Nemesio le pone a 100 y no puede quedarse quieto. A Rocio no le gusta que él sea activo. Alejandro se levanta.
--¡¡esto es una locura¡
Rocio lo mira excitada:
--¡¡vuelve a la cama, Alejandra¡ --le exige.
Alejandro se quita esa ropa. Se muestra desnudo:
--¡¡soy un hombre y no me gustan las mujeres¡
Rocio abofetea a su amigo.
--¡¡eres un imbécil, que te costaba darme gusto¡
y se va enojada y frustrada. Alejandro se queda en la cama, se acaricia pensando en Nemesio. Se desahoga en solitario
En la noche Alejandro y Nemesio están en el antro. Se miran con rivalidad. Entra un hombre maduro y Alejandro se acerca a él. Los dos hombres coquetean, se gustan. Bailan. Se devoran. La boca y se agarran sus culos. Entonces entra en escena Nemesio que lo quiere seducir. El madurito no sabe bien lo que pasa pero se da cuenta que esos dos guapos tienen una lucha entre ellos y que el premio es él.
El hombre está bailando entre Alejandro y Nemesio. Los dos quieren que se vayan con él. Bailan muy sensualmente. El hombre se siente halagado, le gusta sentirse un trofeo. Los mira a los dos con cara de depravado. Le gusta sentir el deseo de Alejandro, que se ve un poco más maduro que el otro y se siente orgulloso de despertar el interés de Neme que se ve todo un pequeño hombre que recién empieza a vivir.
--Vaya, esto no me lo esperaba.
El hombre le acaricia el pecho a Alejandro:
--eres fuerte, experto. Tú seguro que me darás lo que quiero..
Alejandro lo acaricia en el cuello muy sensualmente:
--eso no te quepa la menor duda.
Los dos se besan con desesperación. Nemesio se muere de rabia. Le hubiera gustado quitarle la conquista a Alejandro sólo para fastidiarlo. Se muere de los celos. Está muy enamorado de Alejandro y le duele mucho verlo con otro hombre. Alejandro sonríe victorioso después de separarse del hombre.
--ha estado genial --resopla..
Alejandro sonríe coqueto:
--te lo dije. Los dos la vamos a pasar bárbaro.
El hombre mira a Nemesio. Le gusta haber despertado interés en un chico tan joven.
--¿y qué pasa con él?
Alejandro mira a Nemesio con desprecio y dice:
--¡niño, vete con tu mamá¡
Nemesio se hace el experto:
--¡¡pues yo he estado con más hombres que vosotros dos juntos.¡
Alejandro y el hombre se ríen.
--vete a casa --le dice el hombre.
A Nemesio le molesta mucho que se rían de él. Así que dice furioso:
--¡después de estar conmigo nadie me olvida y sino que te lo diga Alejandro --señalándolo-- que aún me sigue acosando y eso que hace dos años que estuvimos juntos¡
Alejandro y Nemesio se miran enfrentados.
--¡¡eso no es cierto, fue al revés¡
El hombre en medio de los dos chicos se ríe. Mira a Alejandro:
--estoy impresionado. Así que Alejandro eres tú..-dice con ironía.
Alejandro está alterado. Mira a Neme molesto.
--¡¡Es este niño el que me persigue, prueba de eso es que yo estoy contigo y él vino detrás de mí¡
El hombre mira a Nemesio coqueto:
--¿no es verdad no? ¿Estás aquí por mí o por él?
Alejandro mira a Nemesio divertido. Nemesio mira a su amado con indiferencia y le dice al galán nuevo:
--¡vine detrás de tu culo, me encanta¡
El hombre lo mira interesado:
--eso me gusta. --sonríe con mirada libidinosa.
El joven y el más mayor se miran con deseo. A Alejandro no le gusta nada. No soportaría que Nemesio le quitará su "cena". Alejandro agarra el brazo al hombre:
--no le hagas caso. Vente conmigo. No te arrepentirás.
Nemesio lucha por el hombre pero aunque es atractivo ningún hombre le hace sentir lo mismo que sintió por Alejandro pero merece la pena la lucha. Enfurecer a Alejandro es ahora lo que más le interesa y "quitándole" a ese madurito será la mejor manera. Mira a los dos divertidos. Se mete entre ellos:
--¡¡yo te la haré pasar mejor¡
La cosa es sólo entre Alejandro y Nemesio. Para ellos dos no existe nada más. El madurito es sólo un trofeo. Al hombre le gusta que le traten como un objeto.
--Me siento halagado. La verdad es que no sé con quien quedarme...














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