Dos años después... Alejandro está en el antro de moda. Ve a un chico con muy buen cuerpo. Con aspecto muy llamativo. Le gusta. Se acerca a él coqueto.
--hola bombón.
El chico se gira.
--¿tú? --dice Alejandro sorprendido.
Es Nemesio. Muy sonriente. Alejandro traga saliva. Siempre le pareció muy guapo pero nunca le sedujo de esa manera. Muy atractivo, muy hombre. Su cuerpo musculoso, su pelo rubio y su culazo moviéndose al baile tienen a Alejandro hechizado. Neme disfruta sintiéndose deseado.
–¿Perdón te conozco?
Nemesio lo ignora y Alejandro siente un gran dolor.
Nemesio tiene un cuerpazo espectacular y dejen que todos los toquen menos Alejandro. Nemesio disfruta viendo el deseo de su primer amor y su frustración porque no le dejan llegar a él. Nemesio va al lavabo con uno y otro. Se acuesta con todo el que quiere con él menos con Alejandro. Todos los chicos salen felices chocando sus manos y riéndose de lo pedazo de puta que es que ese chico tan guapo. Y Alejandro sufre por un lado en ver en qué se ha convertido ese chico inocente y por otro le da rabia haberse quedado con las ganas. Se va furioso y en su auto golpea el volante y llora. Cuando ya se ha ido Nemesio deja el show. Se va a casa y se ducha llorando amargamente.
Alejandro está en la cama No tiene ganas de levantarse. No hace más que pensar en Nemesio. En lo obsesionado que el chico estuvo de él dos años atrás y en cómo ahora lo ignora. Tiembla de deseo al recordar su belleza, su cuerpo. Su culazo. Su forma de bailar.
--¿y ese bombón de dónde salió?
Está frustrado. Siente rabia de haber sido rechazado. Se muerde el puño. Se moría de ganas de estar con él y le duele que ahora lo haya rechazado. Tocan a su puerta pero Alejandro no tiene ganas de hablar. Tocan como si pasa algo. Alejandro se ve obligado a abrir.
--¡¡ya voy, ya voy¡ ¡¡¿¿donde es el fuego?¡
Es Rocío. Él va en bóxers. Vuelve hacia la cama.
--¡¡espero que te estés muriendo porque si no entiendo las prisas¡¡
Rocío se le ríe:
--ay chica veo que ayer no cogiste.
Alejandro la fulmina con la mirada. Vuelve a la cama.
--¿es eso? ¿¿Quién es el loco que te dijo que no??
Alejandro se tapa con la sábana:
--¡¡vete... no quiero ver a nadie¡
Rocío lo mira preocupada. Nunca lo vio así. Le arranca la sábana. Alejandro se da la vuelta. Ella se sienta a su lado. Lo abraza por detrás. Lo trata con cariño.
--Venga chica. Nadie merece la pena tanta amargura. ¿quien te puso así?
Alejandro mira a Rocío. Molesto.
--ya te dije que no me gusta que hables en mí en femenino.
Pero Alejandro no usa el tono regañón de siempre. Se ve apático y a ella le duele mucho. Lo acaricia:
--como quieras pero dime algo... ¿que te pasa?
--No me pasa nada. --dice triste, le da pena reconocer lo que ocurre.
Rocío le empieza a hacer cosquillas.
--¡¡ya para¡
--no pararé hasta que me digas lo que te pasa.
Alejandro se incorpora. Está muy triste. Rocío le toma de la mano:
--¿me vas a decir lo que te ocurre?
Con aire melancólico y sin dejar de pensar en la belleza de Nemesio le dice:
--Me quedé pensando en alguien.
Rocío se le ríe:
--¡¡pues debe ser todo un bombón para que te tenga así¡ ¡¡tu nunca piensas en nadie¡
Alejandro mira a su amiga molesto. Rocío habla con ironía.
--chica, que arrisca... ¿por qué no te ríes?
Rocío siempre todo se lo toma a broma, como si amigo y no entiende qué ha cambiado en este.
–¿Te acuerdas de Neme?
--¿Quién?
--aquel tipo que me perseguía...
--¿¡el que te pidió casamiento? ¡¡Que papelón¡¡
--si ese...
--¿¡volvió a perseguirte?¡ ¡¡no me digas que sigue igual de loco¡ ¡¡que fastidio¡ ¿¿es que no se cansa de perseguirte??
--No, al contrario.Está tan guapo... Nunca vi a nadie tan guapo.
--¿¿de plano?
--Hubiera dado todo por acostarme con él.
--¿y qué pasó?
--Me dijo que no.
Se nota a Alejandro ese no le ha dolido mucho. Rocío se le ríe:
--¡no me digas que estás enamorado..¡
Alejandro se golpea los puños:
--¡¡claro que no. Sólo que a mí nadie me rechaza¡
Rocío acaricia a su amigo con cariño:
--estás enamorado, siempre nos enamorados de quien no podemos tener.
Alejandro no quiere aceptarlo pero su corazón late con fuerza al pensar en él. Rocío agarra de la mano a Alejandro:
--ven.
Alejandro no tiene ganas de levantarse.
--No, tengo sueño.
Rocío lo regaña:
--¡¡no puedo, tengo sueño¡
--No te puedes echar a morir porque un chavo te dijo que no.
Alejandro se pone furioso. Se golpea los puños con rabia:
--¡¡a mí nadie me dice que no¡
Rocío se le ríe:
--Ya, Alejandro, tienes que aceptarlo. Te haces viejo.. Ese chico que ahora está tan guapo seguro que prefiere alguien más joven.
--¡¡¡no me digas vieja¡ ¡¡Además Neme y yo somos casi de la misma edad¡
Alejandro está muy molesto. Rocío se le ríe, trata de animarlo
--Ya chica, no te pongas así. Acepta que tienes tus primeras arrugas y que por lo que me cuentas el tal Neme está como quiere. Tu buena época ya pasó ahora comienza la suya.
Alejandro agarra un jarrón y lo tira en el piso:
--¡¡a mí nadie me dice que no¡ ¡¡Nemesio va a ser mío¡ ¡¡todo va a ser como antes, él estará a mis pies. Yo chasquearé los dedos y lo tendré a mis pies¡¡
--No te enojes. No tiene nada de malo reconocer las limitaciones de uno. A lo mejor va siendo hora que te pongas algunos objetivos. No sé qué pienses lo que quieres de la boda.
--¡lo que quiero es acostarme con Nemesio y luego me las va a pagar¡ ¡¡las humillaciones yo me las cobro¡
Alejandro está muy dolido, muy ofendido.
--Está claro que ese chico te gusta y mucho ¿porqué no le hablas con la verdad? Dile que te gusta, que quieres andar en serio con él.
Alejandro piensa en cómo se enfadó con Nemesio tiempo atrás en su petición de matrimonio. No se ve hablando en serio con él, está seguro que se está vengando de él y tiene miedo de que lo humille aún más. Lleno de rabia dice:
--¡¡jamás, yo le voy a demostrar a ese niñito que todo ese disfraz de hombre de mundo es eso... un disfraz... que en el fondo es el mismo... ¡¡que está muerto por mi¡
--Han pasado años, Alejandro. El niño se convirtió en hombre. Es muy pretencioso por tu parte pensar que todo sigue igual, que se muere por ti..Lo que deberías hacer es pedirle perdón por tratarlo tan feo y comenzar de nuevo.
Alejandro mira a su amiga incrédulo:
--¿¡pedirle perdón a ese tonto??¿yo?
Rocío mira a su amigo con cariño.
--a no ser que quieras quedarte con las ganas de acostarte con él ¡sí¡
--¡Jamás. Esta noche Neme va a ser mío¡
--No lo vas a lograr... --dice divertida.
Alejandro está muy seguro de sí mismo:
--¿¿qué te apuestas?
--si pierdes durante una semana te vistes con mi ropa.
--Yo no soy una mujer.
--No te hagas --dice ella divertida.
--está bien... No voy a perder.
En la noche, Nemesio se prepara para salir. Cuida su pelo especialmente. Va muy macarra.
--va a venir... ¡¡ahora me toca divertirme a mí¡
Pese a su mirada dura e indiferente se estremece pensando en Alejandro. Le duele que lo rechazara, unas lágrimas se asoman por su mejilla. Se estremece recordando el deseo que vio en los ojos de él:
--ahora sí. Ahora sí sería sólo mío --se dice con nostalgia.
Se seca las lágrimas, se reprocha así mismo ese momento de debilidad.
--¡¡ya no eres un niño, ya se divirtieron bastante contigo¡ ¡¡ahora el juego lo mandas tú¡
Y aunque quiere convencerse que es un juego que le gusta en realidad lo hace sufrir. En realidad no es más que un niño asustado que desea que lo quieran, que sigue enamorado de Alejandro como el primer día.














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